Todo sobre el efecto yo-yo       

¿Quién no conoce el temido efecto yo-yo? Te matas de hambre, pierdes unos kilos con una dieta desequilibrada y empiezas a comer de nuevo como antes. De repente, la báscula emprende una subida acelerada, como un cohete, y acabas con más kilos que antes de la dieta “milagrosa”. Los nutricionistas se refieren a esto como el efecto yo-yo, hoy en día hasta se usa una expresión en inglés, weight cycling ("pedaleada de peso"), para definir fases en donde el peso va cuesta abajo y luego cuesta arriba nuevamente.

Alrededor del 82% de todas las mujeres han probado dietas en los últimos dos años (ABDA, infas, 3 372 encuestados a partir de 16 años), pero el éxito generalmente sólo ocurre por un corto tiempo, y debido al famoso efecto yo-yo, los kilos se suman de una dieta a otra. El peso inicial para una dieta de choque aumenta año con año y perder peso se vuelve cada vez más difícil, lo peor de todo es que, el riesgo ya alto de Diabetes entre las personas con obesidad, atrapadas en este círculo vicioso, aumenta en un 80% según los científicos del análisis del estudio EPIC (Ärzte Zeitung App, 2014).

¿Y cómo evitar el efecto yo-yo?           

Si decides cambiar tu metabolismo con Metabolic Balance, no tienes que temer el efecto yo-yo. Metabolic Balance no es una dieta a corto plazo, sino un cambio en tu alimentación de acuerdo con los últimos hallazgos científicos, que se puedes aplicar de forma permanente. Y esta es exactamente la diferencia con otras dietas que están dirigidas a la pérdida de peso a corto plazo. Aquellos que adelgazan a largo plazo con la ayuda de un cambio a un metabolismo equilibrado también se benefician del efecto a largo plazo: el peso puede se mantiene estable. Y para eso hay una explicación médica simple.

La proteína detiene el efecto yo-yo.    

Gracias a intensos años de estudios en nutrición, el fundador de Metabolic Balance, Dr. med. Wolf Funfack ya lo sabía desde hace mucho tiempo: la proteína detiene el efecto yo-yo. 

La mayoría de las dietas son bajas en carbohidratos y/o calorías y nutricionalmente desequilibradas. Y esta es la razón del efecto yo-yo: con este tipo de dieta, el cuerpo se abastece de las proteínas propias del cuerpo, es decir, utiliza sus reservas de proteína muscular. Cuando se finalizan tales dietas, el cuerpo intenta llenar el déficit de proteínas que ha surgido en el cuerpo. Los depósitos de grasa también se reponen al mismo tiempo hasta que el cuerpo ha restaurado su contenido de proteína al 100%.

El experimento de Minnesota      

Ya en 1950, los científicos estaban preocupados por el efecto yo-yo. La mejor explicación de este fenómeno la proporciona el experimento de Minnesota [Dullo, AG et al. Am.J.Clin.Nutr. 1997; 65: 717-723 Hiperfagia post-inanición y exceso de grasa corporal en humanos] por el Prof. Ancel Keys.

Ciertos soldados estadounidenses reclutados para el servicio militar tuvieron la opción de ir a luchar al frente en Europa o de participar en un experimento dietético. Así 32 hombres sanos, de peso normal, fueron aislados durante 56 semanas en un laboratorio de metabolismo. El experimento se realizó en 3 fases.

Reducir las calorías y luego aumentarlas de nuevo             

En las primeras 24 semanas, los soldados recibieron solo el 50% de sus necesidades calóricas reales con una distribución de nutrientes del 17% de grasas, 25% de proteínas y 58% de carbohidratos. Durante estas 24 semanas, los soldados perdieron el 70% de su grasa corporal original y el 17% de su contenido total de proteínas, y también estaban constantemente hambrientos e insatisfechos.

En la segunda fase, los soldados recibieron el 100% de sus necesidades calóricas con la misma distribución de nutrientes que en la fase 1. La segunda fase duró 11 semanas. Durante esta fase, la grasa corporal aumentó en un 50%, por lo que los soldados tenían un 80% de grasa corporal al final de la fase. La proteína corporal de los soldados solo aumentó un 5% en el mismo período, es decir, todavía había un déficit del 12% de la proteína de su cuerpo.

Las reservas de grasa aumentan, pero las reservas de proteínas se llenan mucho más lentas.    

En la tercera y última fase, que duró 8 semanas, los soldados eran libres de elegir qué y cuánto querían comer. En promedio, la distribución de nutrientes fue de 35% de grasa, 14% de proteína y 51% de carbohidratos. El resultado de esta fase fue que los soldados habían consumido un 50% más de calorías de las que habrían sido necesarias en función de su peso corporal. Además, los soldados ya habían acumulado un total de 174% de grasa corporal en este punto, es decir, un 74% más de grasa corporal que al comienzo del experimento de la dieta, mientras que la proteína total de los soldados fue solo del 98%.

De tal forma, podemos observar que los humanos tienen una memoria proteica y reaccionan a la pérdida de su propia proteína con un aumento del hambre hasta que se restablece el contenido original de proteína del 100%.

Feliz, en forma y satisfecho: sin efecto yo-yo.     

Cualquier persona que se somete a dietas desequilibradas, como dietas de sopa de col o curas de jugo, no pierde grasa, sino principalmente masa muscular. Durante la dieta, el estado de ánimo cae a cero porque el organismo no obtiene lo que necesita. Y luego, el estado de ánimo no mejora, porque aparece el efecto yo-yo.

El efecto positivo de la proteína también fue confirmado por el proyecto de investigación europeo Diogenes (Dieta, Obesidad y Genes) en la pérdida de peso. La conclusión a la que llegaron es que una dieta rica en proteínas previene el aumento de peso mejor, que las dietas sin proteínas en el menú. Y, los alimentos balanceados y ricos en proteínas también ofrecen otras ventajas; por un lado, contrarrestan la pérdida muscular durante una dieta y, por otro lado, te mantienen satisfecho durante mucho tiempo. Los resultados del estudio también muestran que los participantes del estudio recuperaron menos kilos después de una dieta de pérdida de peso si aumentaban el contenido de proteínas de sus alimentos.

Dr.med. Wolf Funfack explica detalladamente cómo se establece el efecto yo-yo   

Y con todo esto, tanto en las dietas bajas en hidratos de carbono, así como en las bajas en calorías, el cuerpo consume muchas proteínas. La razón es esta: hay ciertos órganos en nuestro cuerpo (tales como el cerebro, los órganos reproductivos y los glóbulos rojos), que dependen directamente de la glucosa y estas células no tienen la capacidad de quemar grasa para obtener energía.

Las células musculares, por otro lado, sí la tienen y pueden quemar grasa si hay pocos hidratos de carbono disponibles. El cerebro sólo puede quemar hidratos de carbono, también se puede decir que es casi el único órgano (aparte de los órganos reproductivos), que puede absorber glucosa en la célula directamente sin que la insulina les eche una mano.

Hemos notado que cuando hay resistencia a la insulina, los músculos simplemente cierran los receptores de insulina y no absorben glucosa cuando sus células están llenas. Si ya no tiene glucosa, la célula necesita de la insulina para abrir estas puertas para que la glucosa pueda ingresar a la célula. Con el cerebro es diferente y aquí se puede observar lo importante que es la glucosa para el cerebro, si el aporte calórico es bajo, es decir, con pocas calorías y pocos hidratos de carbono, el cerebro recibe muy poca glucosa; para evitar esto, el cuerpo tiene la capacidad de producir glucosa a partir de la proteína del cuerpo, este proceso se llama gluconeogénesis. La propia proteína del cuerpo se convierte en azúcar, es decir, glucosa, mediante procesos bioquímicos, pero la pérdida de proteínas propias del cuerpo lo obliga a tener que volver a llenar esas reservas lo antes posible, a través de una sensación de mucha hambre.

Evita el efecto yo-yo de una vez por todas, con Metabolic Balance   

Equilibrar tu metabolismo con el plan de nutrición individualizado de Metabolic Balance, implica que le hemos puesto especial atención a que los tres nutrientes principales (proteínas, grasas e hidratos de carbono), estén presentes en cantidades suficientes y en una proporción equilibrada para que el cuerpo no tenga que quemar su propia proteína para producir glucosa, esto significa que prácticamente no haya efecto yo-yo.

Una alimentación saludable de acuerdo con el método de Metabolic Balance no es una dieta a corto plazo, sino un programa metabólico sostenible que deberías de integrar como modo de vida, una existencia saludable y llena de vitalidad. Y quién decida volver a los viejos patrones de alimentación poco saludables, después de haber cambiado y luego recaer en comer como antes, no debe sorprenderse si no puede mantener el peso deseado. Pero si has reconocido que una alimentación saludable es un elixir de vida y la mantienes, serás recompensado con buena salud, mayor vitalidad, nueva confianza en ti mismo y estabilidad en el peso deseado.

 En Metabolic Balance una y otra vez hemos reconfirmado nuestra misión:

La dieta adecuada te aporta vitalidad y te permite perder los kilos de más, sin efecto yo-yo.

Metabolic Balance también significa disfrutar: no tienes que contar puntos ni calorías.

Échate un clavado a nuestro mundo de recetas y experimenta por ti mismo lo delicioso que es evitar el efecto yo-yo con Metabolic Balance.